07/04/2018
Me enamoré de una mujer que era verso y canción.
Me enamoré de alguien que merece ser herida, pues su sola presencia me regala instantes de felicidad infinita, de esa que queda marcada en la memoria.
Me enamoré si, porque no concibo otra palabra para expresar lo que siento, aunque se haya distorsionado la palabra amor.
Tú, mereces doler pues es el dolor el que nos hace fuertes, lo que nos hace conscientes del sentir más profundo.
Bucearía a las entrañas de tus miedos para destruirlos desde dentro, desde donde anidan y se cobijan de tu fuerza. Desde donde se atrincheran y planean el siguiente ataque a tu vulnerable y crítico corazón!
Pero no puedo...no puedo bucear tan profundo sin llevar una buena dosis de aire, ese que me aportas cuando te miro y necesitaría que esa mirada mía no te incomodara para así permitirme adentrar en ese abismo...pero no puedo y no puedo porque, realmente, es tu camino y yo, yo solo puedo acompañarte si me dejas y confías.
¿Donde tiendo yo mi tristeza para que seque y no la veas empapada de tu risa? ¿Donde escondo ese brillo de mis ojos cuando se cruzan con los tuyos para que no se note que me dueles de tanta felicidad?
Yo sé que el amor se está tomando un tiempo para no equivocarse y que aún sin dar muestras de su presencia está presente en todo lo que haces. Porque no hay otra explicación, eres amor en cada acto, en cada gesto y quizás ni tú misma te des cuenta de ello. Ahora te toca ver ese amor hacia ti misma, dedicarte tiempo, darte mimos y creer en ti.
Todos pasamos por eso que llaman pena del alma y que se apodera de cada lágrima ahogada que quiere salir y no dejamos, pero esto que te pasa no es más que una muerte necesaria para que nazca en ti lo que realmente eres sin saberlo.
Y sin saberlo también, curas heridas en mi a pesar de ser herida, construyes piel nueva donde solo había una rota por el paso del amor y lo haces sin querer casi, porque es tu voz la que es orgasmo para mis sentidos, me follas con la palabra leída y recitada desde lo más profundo de ti.
Y no te imaginas cómo necesito eso para dar sentido a mi existencia.
Eres arte clásico con forma ambigua. Eres calma, esa misma que tanto buscas y que yo veo. Eres fuerza vital en cada paso que das, esos que tanto te cuestan ahora...
Dices que no me das lo que espero, que no puedes, que me das menos que yo a ti y que eso es injusto y lo que no sabes es que yo te doy apenas una parte de lo que recibo de ti, que como te dije no pido más porque sería egoísta pedir más aún de lo que me das, aunque no lo sepas.
Nos hemos acostumbrado a lo establecido, a las relaciones paralelas y convencionales en todos los sentidos y nos sentimos mal cuando algo no es comúnmente ecuánime.
Tú me das lo que necesito, yo te doy todo lo que está en mí para acompañarte en este camino que ya me es demasiado conocido....¿por qué has de poner nombre o forma a ese intercambio? La vida es eso, dar, recibir, no más, ¿Qué más da la forma?
Crees saber lo que quiero de ti y te frustra no hacerlo, pero lo haces...
El amor no entiende de etiquetas, deberías saberlo.
El amor es puro y no exige, no cambia, no apena...eso lo hacen los miedos, lo aprendido, pero si te dejas llevar por el instinto comprobarás que el amor se hace desde lo más profundo, desde la entrega más incondicional.
No hay que pedir nada, no hay que agobiarse por nada....eso me gustaría enseñarte. Que el amor no es sólo una pareja, con unos códigos de comportamiento que se nos imponen. El amor va más allá y los límites no existen.
Quizás veas esto como una declaración, quizás lo sea, pero es una declaración de intenciones.
No una declaración parejo-amorosa. Sólo intento hacerte ver que no hay por qué cuestionarse nada pues todo lo que está hecho desde el corazón es puro, no espera nada más allá de lo que desde el corazón reciba.
No hay más.
Invierte esa energía que te conlleva pensar en lo que siento o en lo que tú sientes que crees no ser justo en ti misma. En abrir esas alas que llevan tanto tiempo cerradas por miedo a no saber volar y simplemente vuela....no te cuestiones nada más. Esa definitiva llegará no lo dudes y sé que no soy yo, pero quiero estar a tu lado cuando llegue, aunque sea para decirte eso de "ves, te lo dije, llegaría"
Me viene ahora mismo a la cabeza cerrar esto con un te quiero, creo que si has entendido todo lo que te quería decir no hará falta especificar nada más. Que sabrás que es un te quiero puro y sin más connotaciones que el amor más elevado que hay y que no debe asustarte, sino recibirlo desde ese sitio donde guardas todo tu cariño
Me enamoré de una mujer que era verso y canción.
Me enamoré de alguien que merece ser herida, pues su sola presencia me regala instantes de felicidad infinita, de esa que queda marcada en la memoria.
Me enamoré si, porque no concibo otra palabra para expresar lo que siento, aunque se haya distorsionado la palabra amor.
Tú, mereces doler pues es el dolor el que nos hace fuertes, lo que nos hace conscientes del sentir más profundo.
Bucearía a las entrañas de tus miedos para destruirlos desde dentro, desde donde anidan y se cobijan de tu fuerza. Desde donde se atrincheran y planean el siguiente ataque a tu vulnerable y crítico corazón!
Pero no puedo...no puedo bucear tan profundo sin llevar una buena dosis de aire, ese que me aportas cuando te miro y necesitaría que esa mirada mía no te incomodara para así permitirme adentrar en ese abismo...pero no puedo y no puedo porque, realmente, es tu camino y yo, yo solo puedo acompañarte si me dejas y confías.
¿Donde tiendo yo mi tristeza para que seque y no la veas empapada de tu risa? ¿Donde escondo ese brillo de mis ojos cuando se cruzan con los tuyos para que no se note que me dueles de tanta felicidad?
Yo sé que el amor se está tomando un tiempo para no equivocarse y que aún sin dar muestras de su presencia está presente en todo lo que haces. Porque no hay otra explicación, eres amor en cada acto, en cada gesto y quizás ni tú misma te des cuenta de ello. Ahora te toca ver ese amor hacia ti misma, dedicarte tiempo, darte mimos y creer en ti.
Todos pasamos por eso que llaman pena del alma y que se apodera de cada lágrima ahogada que quiere salir y no dejamos, pero esto que te pasa no es más que una muerte necesaria para que nazca en ti lo que realmente eres sin saberlo.
Y sin saberlo también, curas heridas en mi a pesar de ser herida, construyes piel nueva donde solo había una rota por el paso del amor y lo haces sin querer casi, porque es tu voz la que es orgasmo para mis sentidos, me follas con la palabra leída y recitada desde lo más profundo de ti.
Y no te imaginas cómo necesito eso para dar sentido a mi existencia.
Eres arte clásico con forma ambigua. Eres calma, esa misma que tanto buscas y que yo veo. Eres fuerza vital en cada paso que das, esos que tanto te cuestan ahora...
Dices que no me das lo que espero, que no puedes, que me das menos que yo a ti y que eso es injusto y lo que no sabes es que yo te doy apenas una parte de lo que recibo de ti, que como te dije no pido más porque sería egoísta pedir más aún de lo que me das, aunque no lo sepas.
Nos hemos acostumbrado a lo establecido, a las relaciones paralelas y convencionales en todos los sentidos y nos sentimos mal cuando algo no es comúnmente ecuánime.
Tú me das lo que necesito, yo te doy todo lo que está en mí para acompañarte en este camino que ya me es demasiado conocido....¿por qué has de poner nombre o forma a ese intercambio? La vida es eso, dar, recibir, no más, ¿Qué más da la forma?
Crees saber lo que quiero de ti y te frustra no hacerlo, pero lo haces...
El amor no entiende de etiquetas, deberías saberlo.
El amor es puro y no exige, no cambia, no apena...eso lo hacen los miedos, lo aprendido, pero si te dejas llevar por el instinto comprobarás que el amor se hace desde lo más profundo, desde la entrega más incondicional.
No hay que pedir nada, no hay que agobiarse por nada....eso me gustaría enseñarte. Que el amor no es sólo una pareja, con unos códigos de comportamiento que se nos imponen. El amor va más allá y los límites no existen.
Quizás veas esto como una declaración, quizás lo sea, pero es una declaración de intenciones.
No una declaración parejo-amorosa. Sólo intento hacerte ver que no hay por qué cuestionarse nada pues todo lo que está hecho desde el corazón es puro, no espera nada más allá de lo que desde el corazón reciba.
No hay más.
Invierte esa energía que te conlleva pensar en lo que siento o en lo que tú sientes que crees no ser justo en ti misma. En abrir esas alas que llevan tanto tiempo cerradas por miedo a no saber volar y simplemente vuela....no te cuestiones nada más. Esa definitiva llegará no lo dudes y sé que no soy yo, pero quiero estar a tu lado cuando llegue, aunque sea para decirte eso de "ves, te lo dije, llegaría"
Me viene ahora mismo a la cabeza cerrar esto con un te quiero, creo que si has entendido todo lo que te quería decir no hará falta especificar nada más. Que sabrás que es un te quiero puro y sin más connotaciones que el amor más elevado que hay y que no debe asustarte, sino recibirlo desde ese sitio donde guardas todo tu cariño