13/03/2018
Hoy es de esos días en que la vida se descubre, se muestra en todo su esplendor y te regala su mejor sonrisa
Te empuja a creer, te abre los ojos e inunda el corazón, ese que llevas abierto, de luz, de color Esperanza y de ilusión.
Hoy es de esos días que te hacen recuperar la fe, si, porque a veces se pierde entre sombras y fantasmas, entre miedos y dudas y días como hoy te sacuden de causalidades que tienen la forma que tienen que tener, en su perfecta imperfección, en su perfecta forma humana, en forma de mujer sin rostro casi pero del que ves el alma, tan igual a la tuya.
Días a los que preceden noches de insomnio, como ha sido esta noche pasada, días que amanecen a la fuerza como queriendo sacarte de la zona de confort y sacudirte fuerte para que te prepares, para que estés alerta para lo que está por venir.
Y así sucede.
En un día cualquiera, donde te levantas con esa sensación de, qué me pasa que me siento rara...sucede, conectas, porque todo estaba confabulando para ese preciso segundo en el que te encuentras frente a un espejo real, con cuerpo que no es el tuyo pero que pareces conocerlo, con unas palabras que haces tuyas porque son parte de tu biblia, son parte de ti misma en unos labios o en un corazón que late independiente a ti pero que por alguna extraña razón, late al mismo compás
Así suceden las pequeñas grandes cosas, así, sin esperarlo, esas son las veces que sientes que tu alma es acariciada desde la distancia, como un polvo mágico sacado de un cuento de princesas...solo princesas! Esa magia que solo dos seres afines pueden sentir, unirse con una frase siquiera, con una sensación. Esa fuerza es la que me sigue manteniendo viva, a pesar de los errores, lo mejor siempre está por llegar y cuando llega...sabes que al menos hay que intentarlo, que ese pálpito no puede equivocarse porque sale de ahí dentro...
Y cuando siempre has soñado con princesas y encuentras a alguien que lo es desde su nombre hasta lo más profundo de su ser es cuando sabes que la búsqueda terminó, porque precisamente, hace tiempo dejaste de buscarla
Hoy es de esos días en que la vida se descubre, se muestra en todo su esplendor y te regala su mejor sonrisa
Te empuja a creer, te abre los ojos e inunda el corazón, ese que llevas abierto, de luz, de color Esperanza y de ilusión.
Hoy es de esos días que te hacen recuperar la fe, si, porque a veces se pierde entre sombras y fantasmas, entre miedos y dudas y días como hoy te sacuden de causalidades que tienen la forma que tienen que tener, en su perfecta imperfección, en su perfecta forma humana, en forma de mujer sin rostro casi pero del que ves el alma, tan igual a la tuya.
Días a los que preceden noches de insomnio, como ha sido esta noche pasada, días que amanecen a la fuerza como queriendo sacarte de la zona de confort y sacudirte fuerte para que te prepares, para que estés alerta para lo que está por venir.
Y así sucede.
En un día cualquiera, donde te levantas con esa sensación de, qué me pasa que me siento rara...sucede, conectas, porque todo estaba confabulando para ese preciso segundo en el que te encuentras frente a un espejo real, con cuerpo que no es el tuyo pero que pareces conocerlo, con unas palabras que haces tuyas porque son parte de tu biblia, son parte de ti misma en unos labios o en un corazón que late independiente a ti pero que por alguna extraña razón, late al mismo compás
Así suceden las pequeñas grandes cosas, así, sin esperarlo, esas son las veces que sientes que tu alma es acariciada desde la distancia, como un polvo mágico sacado de un cuento de princesas...solo princesas! Esa magia que solo dos seres afines pueden sentir, unirse con una frase siquiera, con una sensación. Esa fuerza es la que me sigue manteniendo viva, a pesar de los errores, lo mejor siempre está por llegar y cuando llega...sabes que al menos hay que intentarlo, que ese pálpito no puede equivocarse porque sale de ahí dentro...
Y cuando siempre has soñado con princesas y encuentras a alguien que lo es desde su nombre hasta lo más profundo de su ser es cuando sabes que la búsqueda terminó, porque precisamente, hace tiempo dejaste de buscarla