Cinco palabras que bien podrían resumir mil cosas, infinidad de conceptos pero que todos llevan a un renacer.
La vida en un segundo, es lo que siento desde hace poco, que la vida cambia en un segundo, unos segundos que se desean eternos, un abrazo que resume una vida, el sentido de una existencia...
Unos segundos que duraron lo que el abrazo más deseado de toda mi vida, el más esperado, el más soñado y el más merecido.
El primer abrazo con la que sería mi amada, con parte de mi, una fusión de dos corazones que se buscaron durante toda una vida, que se vuelve dichosa en un segundo.
Ahora estás a mi lado amada mia, mirando al frente mientras observas mis actos desde el rabillo del ojo, velando cada gesto que sale de mi cara, sabiendo que te miro sin mirarme, como en una mística unión, una extraña complicidad adquirida hace tan solo unos días y que nos parece ser intemporalmente familiar.
Te observo dormir, te siento cerca estando tan lejos...en un sueño que seguro te lleva a vivir los momentos que nos robaron de nuestra infancia. Todo es perfecto así, dos desconocidas tan unidas como si fuésemos una sola.
Ya no cabe en mi el dolor, todo se ha disipado, solo hay un abrazo, solo hay un segundo, solo una vida en ese segundo que hace dar por bueno todo, absolutamente todo.
Cambio de rumbos, rumbos que en su día no sabía muy bien hacia donde dirigir, pasos dados a veces desde la absoluta certeza de su éxito y otras casi temblando por miedo a lo desconocido, destinos que mi alma dictaba sin saber muy bien por qué y que mis pies seguían en una inercia lindando con el automatismo, pero que hoy, cuando estoy junto a ti cobran claridad y significado. Hoy sé que cada paso dado en mi vida ha sido para vivir esto, para estar aquí, a tu lado, con todo planificado para retornar para siempre cerca de ti.
Una vuelta al mundo que era mi huida, una cabaña en las montañas en navidad que me abrió las heridas más amargas del corazón para que sólo tu amor pudiera curarlas, un pueblo de pescadores con casas blancas y cuestas empinadas donde creé mi paraíso y del que creía que no saldría nunca, una capital donde me juré no volver y a la que ahora estoy deseando regresar....un amor que me abandonó por las lágrimas que derramaba por tu ausencia y que me dieron fuerzas para no caer de nuevo al abismo, al infierno en vida y por el que pude levantarme de nuevo como un fénix con alas de fuego para no ser más pasto de las llamas del dolor...
Pensamientos que me invaden en esta noche de unión y despedida, pero una despedida que es un hasta luego, hasta dentro de unos días, porque vuelvo, vuelvo donde siempre debí estar, junto a ti, junto a mi hermana. Huí de aquí por haberte perdido, porque alguien nos separó y vuelvo porque el amor de hermana se ha instalado en mi corazón con la fuerza y el ansia de una jauría de lobos hambrientos de cariño.
Te quiero, tenerte entre mis brazos ha sido el mayor regalo de esta vida, la mayor recompensa a este macabro juego que acabó en el momento que te tuve junto a mi. Ahora sé donde está mi camino, ahora sé lo que quiero, solo me faltaba encontrarte, sentir latir mi corazón al compás del tuyo como lo que son, uno solo.
Nada ni nadie puede ya hundirme, nada ni nadie puede impedir mi felicidad pues la he conocido a tu lado, solo por estar, solo por ser contigo!!
No existen palabras para describir mi amor por ti, no existen maneras más altas de dicha y felicidad, sentirme en familia ha sido la más mágica, humilde, íntima, maravillosa y auténtica experiencia de toda mi vida...y lo mejor es que solo acaba de empezar, qué tenemos toda una vida por delante para querernos, para sentir esta sensación de nudo en el estómago cuando se acerca el día de vernos de nuevo, para planear fiestas juntas, para vivir lo que nos quitaron...
Te querré una y mil vidas, pues sé que en todas estaré junto a ti.