Apenas 15 semanas distan del momento, 15 semanas llenas de nervios, ilusión y alegría para algo que, aunque en el día a día no supone nada, es el gran paso. Uno de mis mayores sueños por lo que implica.
El resto de mis sueños los voy cumpliendo cada día, me he pasado una buena parte de mi vida buscando la felicidad y a mis ya 36 años, con la experiencia que eso da, tengo la certeza que la felicidad es el camino, no la meta. Cada acto que realizo está lleno de vida, cada sonrisa que doy a quién amo es una sonrisa a mi misma, reflejo de mi interior.
Estoy feliz, soy feliz y eso, tras el duro camino que llevo recorrido, es todo lo que deseo y espero. No anhelo nada más pues lo que tengo es lo que quiero. Hoy sentía la necesidad de expresar esa dicha.
Hoy le doy sentido a todo lo vivido y lo doy por bueno, doy por bueno todas las palizas que recibí en mi infancia por mi madre y le deseo paz allí donde esté, doy por buenas las relaciones tormentosas y que me llevaron unas más que otras casi al borde de la locura o del suicidio, las doy por buenas y deseo a esas personas, como mínimo, el mismo amor que siento yo desde hace más de dos años, doy por bueno cada error cometido, pues aún teniendo que cometerlos varias veces y las que me puedan quedar, aprendí la enseñanza y la sabré aplicar.
Cada acto que no nos gusta de los demás, cada detalle que nos irrita, no son más que reflejos de nosotr@s mism@s que no queremos ver o nos da miedo afrontar, hace tiempo que lo único que recibo del mundo es luz, gente buena con buenas obras, gente que ama y lo demuestra, que lucha por aquello que cree y que quiere, eso, lo bueno, también es un reflejo mio.
15 semanas, toda una vida, da igual, camino con quién estaba destinada a mi, con quién me debía encontrar después de aprender y desde entonces caminamos y aprendemos juntas, nos equivocamos, rectificamos y seguimos de la mano nuestra vida. Todo está más cerca, casi casi rozándolo con mis dedos...como rozo su piel, sus almas, con esa delicadeza que inpregna mis días.
Quizás haya alguna piedra que sortear en estas 15 semanas, quizás al principio no se entienda, puede que se intente convencer o directamente se repudie, todas las preguntas que puedan surguir entonces tienen la respuesta a la vista y hay que estar muy ciego para no ver el halo que nos envuelve, tiempo, todo volverá a su lugar.
Palabras estas que pueden parecer desordenadas y sin sentido, quién conoce sabe y quién sabe sabe el sentido, el sentimiento y el latido...
El resto de mis sueños los voy cumpliendo cada día, me he pasado una buena parte de mi vida buscando la felicidad y a mis ya 36 años, con la experiencia que eso da, tengo la certeza que la felicidad es el camino, no la meta. Cada acto que realizo está lleno de vida, cada sonrisa que doy a quién amo es una sonrisa a mi misma, reflejo de mi interior.
Estoy feliz, soy feliz y eso, tras el duro camino que llevo recorrido, es todo lo que deseo y espero. No anhelo nada más pues lo que tengo es lo que quiero. Hoy sentía la necesidad de expresar esa dicha.
Hoy le doy sentido a todo lo vivido y lo doy por bueno, doy por bueno todas las palizas que recibí en mi infancia por mi madre y le deseo paz allí donde esté, doy por buenas las relaciones tormentosas y que me llevaron unas más que otras casi al borde de la locura o del suicidio, las doy por buenas y deseo a esas personas, como mínimo, el mismo amor que siento yo desde hace más de dos años, doy por bueno cada error cometido, pues aún teniendo que cometerlos varias veces y las que me puedan quedar, aprendí la enseñanza y la sabré aplicar.
Cada acto que no nos gusta de los demás, cada detalle que nos irrita, no son más que reflejos de nosotr@s mism@s que no queremos ver o nos da miedo afrontar, hace tiempo que lo único que recibo del mundo es luz, gente buena con buenas obras, gente que ama y lo demuestra, que lucha por aquello que cree y que quiere, eso, lo bueno, también es un reflejo mio.
15 semanas, toda una vida, da igual, camino con quién estaba destinada a mi, con quién me debía encontrar después de aprender y desde entonces caminamos y aprendemos juntas, nos equivocamos, rectificamos y seguimos de la mano nuestra vida. Todo está más cerca, casi casi rozándolo con mis dedos...como rozo su piel, sus almas, con esa delicadeza que inpregna mis días.
Quizás haya alguna piedra que sortear en estas 15 semanas, quizás al principio no se entienda, puede que se intente convencer o directamente se repudie, todas las preguntas que puedan surguir entonces tienen la respuesta a la vista y hay que estar muy ciego para no ver el halo que nos envuelve, tiempo, todo volverá a su lugar.
Palabras estas que pueden parecer desordenadas y sin sentido, quién conoce sabe y quién sabe sabe el sentido, el sentimiento y el latido...