Donde el corazón te lleve irás.
Allí donde no existe el miedo, donde las dudas desaparecen, donde la carne se hace viento...
Dejas tras de ti mil sentimientos, mil te quiero sin decir y mil te quiero que si te dijeron.
Mil sonrisas te debemos, que serán solo para ti, desde el silencio y desde el cariño amargo de no vernos. Hoy, que estás entre la vida y la muerte y es la segunda la que va ganando esta partida crucial, hoy que ya no nos ves estando solo en este mundo tu cuerpo, quiero ser la voz que ponga el sentir a todo esto.
Y es que es muy duro verte marchar, es muy injusto en sí que te vayas.
Cuando cruces esa linea, cuando la carne y los huesos ya no duelan, cuando te veas desde otro plano sin saber muy bien qué ha pasado, entonces y sólo entonces podrás volar.
Mi deseo es que vueles, vuela alto, ves donde siempre quisiste ir, realiza esos sueños que con forma humana se quedaron en el tintero. Vuela donde tu corazón etéreo te lleve, ya no habrá dolor y tendrás una alas maravillosas. Usa esas alas para, de vez en cuando, venir a vernos...Cuéntanos bajito como estás, calma nuestro desconsuelo, traenos un recuerdo, haz caer unas hojas de éste olivo caduco hoy, sobre nuestros cuerpos y haz soplar la brisa en los cálidos veranos. Sabremos que eres tú, que haces una parada en tu viaje para saludarnos.
Y no tengo muchas más palabras, todas se quedan cortas y las pocas que me nacen se ahogan en mis lágrimas dejando solamente un río de sentimientos que crecen a medida que tu vida se apaga, poco a poco, como se apaga la temblorosa llama de una vela que apenas alumbra...
Porque la vida ha sido demasiado corta para ti, pero te queda la eternidad.
Y allí donde no existe el miedo, donde las dudas desaparecen, donde la carne se hace viento....de nuevo nos encontraremos.
EVA, SIEMPRE TE QUERREMOS
(Otra batalla más ganada por el cáncer)
Allí donde no existe el miedo, donde las dudas desaparecen, donde la carne se hace viento...
Dejas tras de ti mil sentimientos, mil te quiero sin decir y mil te quiero que si te dijeron.
Mil sonrisas te debemos, que serán solo para ti, desde el silencio y desde el cariño amargo de no vernos. Hoy, que estás entre la vida y la muerte y es la segunda la que va ganando esta partida crucial, hoy que ya no nos ves estando solo en este mundo tu cuerpo, quiero ser la voz que ponga el sentir a todo esto.
Y es que es muy duro verte marchar, es muy injusto en sí que te vayas.
Cuando cruces esa linea, cuando la carne y los huesos ya no duelan, cuando te veas desde otro plano sin saber muy bien qué ha pasado, entonces y sólo entonces podrás volar.
Mi deseo es que vueles, vuela alto, ves donde siempre quisiste ir, realiza esos sueños que con forma humana se quedaron en el tintero. Vuela donde tu corazón etéreo te lleve, ya no habrá dolor y tendrás una alas maravillosas. Usa esas alas para, de vez en cuando, venir a vernos...Cuéntanos bajito como estás, calma nuestro desconsuelo, traenos un recuerdo, haz caer unas hojas de éste olivo caduco hoy, sobre nuestros cuerpos y haz soplar la brisa en los cálidos veranos. Sabremos que eres tú, que haces una parada en tu viaje para saludarnos.
Y no tengo muchas más palabras, todas se quedan cortas y las pocas que me nacen se ahogan en mis lágrimas dejando solamente un río de sentimientos que crecen a medida que tu vida se apaga, poco a poco, como se apaga la temblorosa llama de una vela que apenas alumbra...
Porque la vida ha sido demasiado corta para ti, pero te queda la eternidad.
Y allí donde no existe el miedo, donde las dudas desaparecen, donde la carne se hace viento....de nuevo nos encontraremos.
EVA, SIEMPRE TE QUERREMOS
(Otra batalla más ganada por el cáncer)
