Las hogueras se van fraguando con los rescoldos calientes de la desidia.
Las llamas me llaman entre el crepitar de mis lágrimas,
cayendo sobre un charco de sangre
y el lamento amargo de un amor exhausto.
Como un gato me quedo mirando el fuego hipnotizante,
señal de que estoy a punto de sucumbir a su hechizo.
Y ahora solo lloro, lloro como cobarde
lo que no supe defender con valentía.
Lágrimas que me atrapan en una espiral obscura
que me lanza a desear un viaje eterno,
con solo los pedazos de un corazón roto
en la maleta de mi vida.
Mi cabeza no para de preguntar por qué, por qué, por qué...
Mi corazón ya no late, ha salido huyendo de este cuerpo maldito
y ahora mora al lado de Nayah, intentando calmar la tempestad de su garganta,
intentando llevar Paz donde antes no supo...
que ha tenido que morir para llegar al cielo de su amada.
Hogueras de dolor que queman mi ilusión
convirtiendo en cenizas toda esperanza de dicha.
Cómo te grito ahora "Te Quiero"...
están taponados de sollozos mudos, de sueños vacios,
de agonía vital, de amor solitario e incomprendido!!!
Cada amanecer me he refugiado en tu existencia divina,
sin ver que tu prado estaba inherte, sin amapolas rojas de sueños de AMOR,
seco de fuerzas para luchar...
Si por un beso he puesto el alma en cada verso,
por qué me empeñé en ser huracán de pasados incompletos...
Quiero decirte que ya solo hay brisa,
que solo ansía tu sonrisa!!!

