Enfrentada a mi misma, desnuda, sin disfraces ni máscaras, cruda y directa, haciendo balance de toda una vida que a veces ni sé si es mía pues no me reconozco en ella... Refugiada en la noche, cómo tantas otras noches conmigo misma, mis lágrimas, las palabras que brotan desde el silencio y yo. Fieles compañeras que siempre están al igual que la soledad y qué las tres juntas a veces me elevan y dan alas para seguir soñando y a veces me sumergen en abismales rincones de mis recuerdos más duros atrapándome como una tétrica telaraña. Hoy no intento escribir bonito, no intento que haya lógica ni forma, hoy solo descargo en el teclado lo que necesito soltar. Soltar lo viejo para dejar paso y espacio a lo nuevo que quiera llegar a mi. 34 años hace hoy que llegué al mundo, al menos eso reza en mi partida de nacimiento y es desde ahí desde donde empieza a contar, es más que posible que no sea ese el día, me lo he planteado tantas veces...qué más da! Llegué un día que en esencia no es disti...
...No es otra cosa que mi mirada subjetiva e íntima al interior, a mi esencia intacta, a veces desde el desconsuelo, a veces desde la infinita alegria. Mi sentir durante esta busqueda personal de la felicidad. No temo vivir plenamente ni levantarme cada vez que caiga. Seguiré soñando siempre, como la tejedora de sueños que soy, dando lo más auténtico que tengo, mi corazón a cada paso, volando sobre las nubes de un cielo donde la luz brilla siempre e ilumina el corazón...