Donde el corazón te lleve irás. Allí donde no existe el miedo, donde las dudas desaparecen, donde la carne se hace viento... Dejas tras de ti mil sentimientos, mil te quiero sin decir y mil te quiero que si te dijeron. Mil sonrisas te debemos, que serán solo para ti, desde el silencio y desde el cariño amargo de no vernos. Hoy, que estás entre la vida y la muerte y es la segunda la que va ganando esta partida crucial, hoy que ya no nos ves estando solo en este mundo tu cuerpo, quiero ser la voz que ponga el sentir a todo esto. Y es que es muy duro verte marchar, es muy injusto en sí que te vayas. Cuando cruces esa linea, cuando la carne y los huesos ya no duelan, cuando te veas desde otro plano sin saber muy bien qué ha pasado, entonces y sólo entonces podrás volar. Mi deseo es que vueles, vuela alto, ves donde siempre quisiste ir, realiza esos sueños que con forma humana se quedaron en el tintero. Vuela donde tu corazón etéreo te lleve, ya no habrá dolor y tendrás una alas mar...
...No es otra cosa que mi mirada subjetiva e íntima al interior, a mi esencia intacta, a veces desde el desconsuelo, a veces desde la infinita alegria. Mi sentir durante esta busqueda personal de la felicidad. No temo vivir plenamente ni levantarme cada vez que caiga. Seguiré soñando siempre, como la tejedora de sueños que soy, dando lo más auténtico que tengo, mi corazón a cada paso, volando sobre las nubes de un cielo donde la luz brilla siempre e ilumina el corazón...