Cuaderno de bitácora (Día vigésimo primero del penúltimo mes del calendario gregoriano del año 2011) - Hoy, esta noche, se cumplen 8 meses desde que mi barco encalló durante una tormenta en mar hostil, quedando varado, teniendo que abandonar todo y emprendiendo camino tierra adentro en soledad, sin alimentos de los que nutrirme, sin agua que calmara mi sed... -Hoy hago balance de este tiempo, hoy que soy capaz de mirar atrás y ver los pasos dados, intento encontrar un sentido a este viaje que jamás pensé que haría. Me veo, como un vago recuerdo difuso y corrompido por la sal, a mi misma en el océano, a merced del vaivén de las olas, dejando mecerme a su compás. Recuerdo de igual manera unos preciosos amaneceres, unos fantásticos ocasos que vivía junto a parte de la demás tripulación. La vida era mar entonces, era arrullo de las olas, era olor a sal, música, viento, gaviotas... -Nunca pensé que iría lejos del mar sola, mi hogar está en el mar y si iba al interior sería teni...
...No es otra cosa que mi mirada subjetiva e íntima al interior, a mi esencia intacta, a veces desde el desconsuelo, a veces desde la infinita alegria. Mi sentir durante esta busqueda personal de la felicidad. No temo vivir plenamente ni levantarme cada vez que caiga. Seguiré soñando siempre, como la tejedora de sueños que soy, dando lo más auténtico que tengo, mi corazón a cada paso, volando sobre las nubes de un cielo donde la luz brilla siempre e ilumina el corazón...