Uno de mis sueños cumplidos, ver a Sade en Manchester(27/05/2011). Otro sueño, cometer locuras, lo trajo Sade de su mano y me llevó de Manchester a Londres, a Paris y a Amsterdam... Después de Holanda la vuelta a la realidad llevó consigo lágrimas de Sade, de seda, de piel de ocaso, de ojos verdes distantes ya sin Amor por el que luchar. Me queda Sade...y mis lágrimas.
...No es otra cosa que mi mirada subjetiva e íntima al interior, a mi esencia intacta, a veces desde el desconsuelo, a veces desde la infinita alegria. Mi sentir durante esta busqueda personal de la felicidad. No temo vivir plenamente ni levantarme cada vez que caiga. Seguiré soñando siempre, como la tejedora de sueños que soy, dando lo más auténtico que tengo, mi corazón a cada paso, volando sobre las nubes de un cielo donde la luz brilla siempre e ilumina el corazón...